Carpeta Amarilla

Una sorprendente buena racha

Enero 5, 2019 por

¡Hola, carpetitas! Soy yo. Sí, no están alucinando. De verdad, for real, soy yo. No me he muerto todavía, aunque estuve cerca de morir un par de veces este año. Ouh, este año. Este 2018. No sé que tan millennial pueda sonar esto, pero el 2018 fue uno de los peores años de mi vida. Un año de mucha oscuridad. Un año triste, desesperanzado, sin sueños, sin energía, sin aspiraciones. Bien, creo que ya se hacen la idea: malo, punto.

Cuando se junta el drama intenso con la realidad.

Pero, no sé por qué (ni tampoco sé cómo decir esto sin que suene como una de esas resoluciones pendejas de Año Nuevo…) el 29 de diciembre algo cambió. Algo… cuajó. La última pieza cayó. La luz se encendió, no lo sé. Algo pasó. Fui yo misma, o las cartas escritas a mí misma hace un par de años, que me hicieron algo. Algo bueno. Y ahora me siento… buena. Digo, no es como que mi exceso de negatividad se curó. O mi depresión. O mi agresividad. O mi vocabulario grosero. Pero, ¿qué quieren que les diga? Damn, me siento bien. Me siento viva.

¿Recuerdan que hace algún tiempo les comenté (en realidad no sé si se los comenté a ustedes, pero whatever) que no sentía nada? ¿Que todo estaba oscuro y que nada me importaba? Hoy, ahora, en este preciso momento, wow… Ojalá tuviese palabras para expresarlo. Lo juro, no estoy drogada. Ni enferma. Ni en un pico de manía dentro de un trastorno bipolar… siento que todo es posible. Siento que puedo lograr lo que sea si me organizo, si trabajo por ello, si me esfuerzo… ¡y quiero esforzarme! Dios, no saben cuánto tiempo tenía extrañando esta sensación. La sensación de querer hacer algo, de QUERER GENUINAMENTE hacer algo, de hacerlo todo.

El poder del optimismo

Y es gracioso, porque desde que me siento así, siento que todo me va… bien. Digo, he tenido algunos trabajos buenos esta semana. He comido rico (y eso es importante). Me he sentido querida y feliz. Las cosas salen como yo quiero. Las cosas se solucionan. Yo me soluciono… y quisiera que esta sensación durara para siempre.

En fin, todo este asunto de la sorprendente buena racha me hizo pensar en algo: después de todo, la energía que irradias sí hace que cosas pasen a tu alrededor. No sé que tan poderosa sea esa energía, pero no es inofensiva.

¿La prueba? Los hechos: mientras más profundo caía, más cosas malas sucedían a mi alrededor y me hacían caer aún más. Y de la misma forma, el mismo día que decidí que las cosas serían diferentes, todo DE VERDAD comenzó a cambiar… incluso yo.

Puede que las estrellas estén alineadas a mi favor esta temporada. No dejaré pasar este momento.

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