Carpeta Amarilla

Aprender a manejar en la Auto Escuela Rossini

Septiembre 19, 2017 por

Cuidado, Caracas, porque Valentina vuelve a estar sobre ruedas, ¡y esta vez no precisamente de bicicleta! Así es, señoras y señores, después de mucho meditar al respecto, decidí que es hora de dar un paso más hacia esa idea preconcebida que la sociedad tiene acerca de la madurez: aprenderé a manejar. 

Ehm, sí, bueno, a mi abuela también le asusta un poco la idea

Yo sé que no soy la persona con mejor coordinación en todo el mundo, la que tiene los mejores reflejos o la vista más aguda… y de casualidad sé distinguir entre la izquierda y la derecha… ¡PERO! Me gustan los retos. Me gusta aprender cosas. Y más que nada, me gusta la idea de tener una licencia de conducir. ¿Por qué? Porque tal vez, sólo tal vez, tener esa piecita de plástico en mi monedero me ponga un poco más cerca de eso que últimamente necesito más que nunca, y que he visualizado un millón de veces en mi mente: mi primer automóvil.

Manejando en la Auto Escuela Rossini

Sin riñas ni conflictos familiares

Este es un tema sensible para la mayoría. Aunque muchas veces aprender a manejar en una autoescuela es la opción más sencilla, también es la más costosa… y siempre está el que prefiere ahorrarse el dinero. Ahora bien, no tiene NADA DE MALO aprender a manejar con tus padres, algún amigo o tu pareja. Es de lo más normal querer a alguien de confianza a tu lado en tus primeros pasos hacia la madurez automovilística, sin embargo… ¡TEEEEEEN CUIDADOOOOO!

Que una persona sepa manejar tan bien como un piloto de Fórmula 1 no lo hace —al menos no del todo— la mejor de las opciones de instructor. ¿Por qué? Lo primero que debes saber es que no todo el mundo está preparado física y psicológicamente para poner su vida en manos de alguien más, y menos si esta persona no tiene ni la más mínima idea de lo que hace.

Controlar los nervios mientras un principiante va al volante no es fácil, y menos si se trata de tu mamá. Por más calmado que trate de mantenerse, siempre habrá un punto en que tratará de meter las manos en el volante, y más aún si llegan a pasar por alguna situación de peligro. Y lo que es peor, como los nervios son algo sumamente contagioso, es muy probable que termines temblando como gelatina tú también. Es normal ponerse nervioso mientras aprendes a manejar, por lo que es crucial que quien te instruya mantenga la calma lo más que pueda.

Además, piénsalo, si ya de por sí es fácil pelear con tus padres por cualquier cosa… ¡imagina lo que puede pasar si le sumas el drama de un motor a la ecuación! Los gritos y discusiones estarán a la orden del día.

Y no podemos olvidarnos de las mañas. Muchas veces, los conductores experimentados tienden a tomar ciertas actitudes a la hora de manejar. En su mayoría, estás no son precisamente las mejores. No usar el cinturón de seguridad, manejar a muy alta velocidad, omitir las luces de cruce, tratar al hombrillo como a un segundo canal rápido… todas estas son mañas que pueden parecer normales para tu instructor improvisado, pero lo cierto es que pueden poner en peligro tu vida.

Al final, no hay nada mejor que ser entrenado por los expertos. Puede parecer una ridiculez, pero que un instructor experimentado te enseñe a manejar marca la diferencia: aprendes métodos, aprendes teoría y, sobre todo, la mayoría de las veces te evitas una buena dosis de estrés. Después de todo, no es la primera vez que tu instructor sube a un automóvil en manos de un principiante, y está preparado para lidiar con las situaciones que puedan presentarse.

La Autoescuela Rossini

Pensando en todas esas cosas, fue básicamente cómo decidí que quería aprender a manejar en la Auto Escuela Rossini. Con más de 50 años de experiencia en la enseñanza, este conjunto de simpática gente mayor me hizo sentir segura desde el primer momento que me acerqué a preguntar por la metodología de las clases.

“Cada 45 minutos nace un conductor en la Auto Escuela Rossini”

El ciclo básico consta de 4 clases, en las cuales te enseñarán todo lo necesario para movilizar un automóvil sincrónico sin morir en el intento. Cada clase consta de 45 minutos, en las cuales tu instructor te proporcionará tanto conocimientos teóricos como prácticos, además de sesiones de práctica —en automóviles modificados especialmente para clases de manejo— que irán aumentando la dificultad a medida que adquieras más habilidades.

Puede que 4 clases no parezca suficiente, pero aprenderás todo lo que necesitas para comenzar a practicar por tu propia cuenta… y nuevamente, como dije, no morir en el penoso intento de hacerlo. De cualquier forma, en la Auto Escuela Rossini ofrecen clases extra para todo aquel que, después de cumplir su ciclo básico, todavía no se sienta preparado para manejar libre por la vida.

Escogí esta escuela porque, además de que su sede en la Avenida Victoria queda a menos de cinco minutos de mi casa, sentí que era un lugar seguro… donde probablemente no muera tratando de aprender a manejar.

Otras formas de aprender

No todo el trabajo se hace frente al volante. Tal como en toda disciplina, hace falta mucho más que sólo práctica ciega para aprender. En ese sentido, y como soy una dramática que no se toma las cosas con calma NUNCA, decidí documentarme un poco acerca del proceso. Aquí les dejo 3 de mis mejores herramientas para aprender a manejar.

Videos de Youtube

Se puede aprender a hacer casi todo —de hecho, todo— por Youtube. Tú lo sabes, yo lo sé. No es un secreto para nadie. Y aunque no lo creas, eso incluye aprender a manejar. Muchas auto escuelas en todo el mundo cuentan con canales de Youtube en los que dan consejos y postean clases en vivo. Puedes aprender mucho allí.

Sin embargo, ¡ni se te ocurra ir a probar suerte solo, creyendo que una clase de manejo en Youtube es suficiente! Estos videos son material complementario estupendo, pero por sí solos son insuficientes para aprender a manejar. Sin importar cual sea tu formación, si eres principiante, debes estar en compañía de un instructor o alguien que te guíe en el proceso.

No intentes nada estúpido

Observar a los demás

Sin importar lo que sea que estés intentando hacer, mirar a los que ya saben hacerlo es siempre una buena forma de aprender. Observa, pregunta, toma nota de lo que ves y luego, si te parece que es la forma apropiada de hacerlo, trata de imitarlo.

Lo repetiré una vez más, sólo por si acaso:

No intentes nada estúpido

Leer el Reglamento de Transito

Puede que haya mucho que ya sepas gracias a las películas, comentarios de personas a tu alrededor que ya saben manejar o simplemente sentido común, pero es indispensable que conozcas el reglamento de tránsito que se maneja en tu país.

Antes de comenzar tus clases, o al menos antes de presentar tu examen de manejo, dedícate un intensivo y aprende todo lo que puedas de él. No lo caletrees. No sólo pases tus ojos por las letras. Analiza cada párrafo: leelo, vívelo, ámalo. Sé uno con el reglamento de tránsito.

Je, en realidad, no se trata de hacer tanto drama al respecto, sino de conocerlo y entenderlo, pues te dará una idea de cómo funcionan el sistema… al menos en condiciones ideales. Si eres de Venezuela, sabrás que lo que está escrito en las leyes no es siempre lo que se aplica.

¿Logrará Valentina dominar el volante?

No lo sé, apenas hoy tuve mi primera clase… ¡pero estoy muy feliz! Miren nada más el escándalo que estoy armando, y apenas dí unas cuantas vueltas a la manzana. Ya sé que no tengo carro, ni moto, ni bicicleta ni nada, ¡pero no se imaginan lo mucho que me emociona, finalmente, aprender a manejar! Ya les iré contando mis historias al volante, y si llego a sacar mi licencia, prometo hacerles una guía o algo así.

¿Experiencias, aventuras o tragedias al volante?

Allá abajo hay una cajita de comentarios donde pueden contar su proceso de aprendizaje. ¿Aprendiste con un familiar? ¿Conoces otra auto escuela en Caracas? Todas esas historias e información nos interesan. Recuerda que, si te gustó este post, puedes suscribirte al blog dejando tu correo electrónico en la primera de las cajitas que están del lado derecho. Sí, justo antes de la cita dramática de Cortazar que tanto me gusta. Con eso, recibirás notificaciones en tu correo cada vez que haya una nueva entrada. También puedes seguirnos en todas nuestras redes sociales, donde hay contenido nuevo y fresquecito todos —o al menos casi todos— los días.

¡Nos vemos (leemos) en el próximo post!

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