Carpeta Amarilla
Crítica/Review: ¿Una parodia de Death Note?

Crítica/Review: ¿Una parodia de Death Note?

Septiembre 5, 2017 por

A veces hay que hacerle caso al instinto. Las mujeres sabemos mucho de eso. En la mayoría de los casos, cuando una mujer presiente algo, tiene razón. Es por ello que, desde el principio, no esperaba nada de la nueva adaptación de Death Note (2017).

La película se estrenó el 25 de agosto en la plataforma de Netflix y, si les soy sincera, nunca había visto una respuesta tan rápida como la que se hizo presente durante la madrugada del 26 de agosto. ¿Eso quiere decir que fue toooodo un éxito? Uhm, bueno, no exactamente. Siento que algo se rompió en el corazón de quienes ponían sus manos al fuego por todos los proyectos de la súper casa productora de rojo y blanco.

Para bien o para mal, la película dio mucho —bastante— de qué hablar. Al final, como fiel fan del anime y el manga de Death Note, yo sólo me siento capaz de decir una cosa: ¿QUÉ SE SUPONE QUE FUE ESO? Death Note (2017) no puede ser otra cosa que una parodia. Una demostración de que cuando combinas cosas que son incompatibles, el resultado no puede ser otro sino este.

El trailer

¿Por qué engañarme y engañarlos? ¿Por qué decir que sentí que podía funcionar, cuando no es así? Pues sí, carpetitas, desde el primer avance —por aquellos días de febrero— supe que esa adaptación era una mala idea. En aquel momento, no tenía nada que ver con Nat Wolff o su horrendo cabello mal pintado. Más que todo, se debía a una reacción generada por viejas heridas: todas las otras adaptaciones de este sorprendente manga para adultos que se llevaron al cine.

A pesar de eso, el tráiler no lucía tan mal. Supongo que esa es parte de la razón por la cual los que esperaban la película se sintieron tan abofeteados por la realidad. ¿Es que no terminan de aprender que las adaptaciones americanas de animes y mangas SIEMPRE son un asco?

La “esperada” obra de Netflix: Death Note (2017)

El vidrio no se parte dos veces, sólo se fractura en pedazos cada vez más pequeños. Eso es lo que ha sucedido con los corazones de los que, como yo, amamos Death Note. Si has seguido la historia desde el principio, sabes que esta no es la primera vez que Death Note llega al cine.

En junio del año 2006, Death Note cobró vida en carne y hueso por primera vez ante la gran pantalla, bajo la dirección de Shusuke Kaneko. La película fue todo un éxito en Japón, tanto que logró desplazar a “El código da vinci” en su primera semana de taquilla. Sin embargo, de este lado del mundo, no fueron muchos los cumplidos atribuidos a la adaptación. Diferencias culturales e ideas completamente distintas acerca de lo que es el buen cine ocasionó que muchos fans tacharan de decepcionante la primera de estas películas, que abarcó los primeros arcos del manga original de Tsugumi Oba y Takeshi Obata.

En noviembre de ese mismo año, “Death Note: The Last Name” hizo su entrada. Nuevamente, opiniones encontradas al respecto.

—¡Es que no es fiel al anime!

—¡Los efectos especiales son terribles!

—¿Dónde está la magia del cine hollywoodense?

Lo que no sabían los fans, lo que ni siquiera se imaginaban, es que este sueño de que América tomara cartas en el asunto… iba a acabar por darles pesadillas. Tras el estreno de la última película de Kaneko bajo la bandera de la Death Note, “L change the world (2006)”, hubo rumores de que Warner Bros compraría los derechos del cuaderno de la muerte para darle a los fans lo que querían. Sin embargo, quien acabó por hacer la movida fue Netflix, y henos aquí, un año después, con la peor adaptación live action de Death Note que haya existido.

Si pensaron que el fiasco de 13 reasons why fue malo, ¡prepárense! Aquello fue solamente el aperitivo… pero, como siempre, vamos por partes.

¿Una adaptación? ¿en serio?

De entrada, creo que lo mejor hubiese sido sincerarse. Desde el principio de la película queda claro que, lejos de ser una adaptación, querían tomar los nombres, a Ryuk, al cuaderno negro y hacer lo que les diera la gana. En una hora y media, Adam Wingard parodió las mejores escenas del anime y el manga de Death Note. Desde un L que saca conclusiones de la nada —¡y que broma! ¡Mira como la pegó!— hasta un Light que corre detrás del trasero de Mia, la pseudo Misa Amane, todos y cada uno de los momentos que dan sentido a la historia perdieron eso, ese algo especial, que mantuvo enganchados por 37 capítulos incluso a haters del anime.

Muchas de estas malas decisiones a la hora de reconstruir la “adaptación” pusieron en tela de juicio el sentido y la credibilidad de la película. Empecemos por el origen de Kira: Light se asumió a sí mismo como un Dios, antes de que la gente misma lo hiciera. Parte del delirio que desencadena la locura de Light Yagami comienza porque se percata del poder real que le da ser “Kira, el Dios que imparte la verdadera justicia”. Tomando en cuenta de que este “Light” se veía apenas motivado por el deseo de vengar a su madre y que para él parecía que la Death Note era una actividad pre-sexo de sábados por la noche, considero súper forzado el tema de ser dios.

Además, bien, yo sé que el sexo y el romance vende, y vende mucho, pero… en serio, ¿era necesario convertir al mejor anti-héroe del anime/manga en el perrito faldero de una cheerleader? No. NO. NO. Y por si eso fuera poco, como en toda película de adolescentes americana, ¡vamos a terminar con un baile! ¡UN BAILE! ¿A quién se le ocurrió meter eso del ridículo baile de invierno en una historia como Death Note?

¿Pretendían ponerle traje y un sombrero a Ryuk también?

Y se pone peor… hablemos de los diálogos

Alguien consígame una cuerda y un boleto de avión hasta L.A. y yo misma me encargaré de colgar a Charles Parlapanides, Vlas Parlapanides y Jeremy Slater por haberle quitado toda la seriedad a la historia de Death Note con el más ridículo, idiota y patoso guion que tenido que soportar. Toda la vida me preguntaré: ¿alguno de ellos siquiera leyó el manga antes de hacer su trabajo? Yo. Estoy. Muy. Furiosa.

Y no sólo se trata de que este trío se burló en muchos casos de la seriedad de la historia, sino que, además, hicieron en sí mismo un trabajo deplorable. Sí, bueno, intentaron ser graciosos, pero no les salió.

La producción

Este aspecto no tuvo nada de especial, al menos en mi opinión. Ni de bueno, ni de malo. Planos simples, todo gris y “de adolescente tipo Crepúsculo”. Lo que sí debo criticar es esa forma tan balurda en que representaron las muertes. Mucha sangre y tripas, y nada de emoción ni drama. Ya saben, al peor y más vulgar estilo de Destino Final. Nada que ver con la historia original porque, pese a que tiene muchas escenas violentas, no puede siquiera ser clasificado como anime gore.

Además, me hubiese gustado que se usara aunque sea uno —el más icónico— de los temas musicales de Death note. Los fans los reconocemos donde sea, y hubiese sido asombroso poder emocionarse con eso. Como una especie de regalo para nosotros, los que más amamos la historia.

Por primera vez, estoy de acuerdo con los haters

No estoy molesta ni odio a Netflix por la burla en la que convirtió a Death Note. Sólo estoy decepcionada. Seguramente gastaron millones en comprar los derechos, y lanzaron todo su dinero por la alcantarilla. Esto sólo demuestra que las adaptaciones americanas de animación y manga japonés son siempre un desastre. Parece que nunca habrá una excepción a esa regla.

Entonces, ¿cuántos clips? ¿algún clip?

Como película, debo decir que es cualquieeeeer cosa. Una típica película para televisión, de esas sádicas y predecibles que pasan en Lifetime todos los fines de semana. Tal vez, si hubiesen vendido la película como un spin off o algo completamente diferente a Death Note —sin involucrar ni ensuciar la figura de Light—, las cosas hubiesen sido diferentes. Puede que en ese caso, nosotros, los fans, no hubiésemos sido tan duros y críticos con la historia. Y en ese caso, sólo en ese caso, le hubiese dado 3 clips.

Sin embargo, por jugar con nuestros sentimientos y hacer la peor adaptación que haya existido jamás, que no respetó ni a los personajes —ni siquiera en su esencia— ni a la historia ni a NADA, quiero darle sólo un clip. Pero, como tengo que tomar una decisión global, creo que aplicaré algo de matemática. Acabaré por darle sus dos clips a regañadientes y me iré a dormir. Tal vez, si tengo suerte, sueñe con una adaptación mejor.

¿Qué te pareció la adaptación de Death Note?

¿La odiaste tanto como yo? O por el contrario, ¿te gustó? Todas las opiniones son válidas aquí. Allá abajo hay una cajita de comentarios de lo más adorable, que pueden usar para criticar o defender la adaptación de Netflix. Estoy ansiosa por conversar con ustedes de esto, porque yo misma sigo tratando de entender qué sucedió. Les prometo que volveremos a hablar de esta película. Se los prometo. Aun tengo mucho qué decir al respecto, pero no quería que esto se alargara demasiado.

¡Nos vemos (leemos) en el próximo post!

Comentarios:


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *